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Adolf Montoliu

Diplomado en Trabajo Social y Criminología. Educador Social
Adolf Montoliu Adolf Montoliu

"La sociedad camina hacia un egoísmo individualista de consumo inmediato y continuo, donde no se tiene tiempo de reflexionar sobre todo lo que nos acontece en cada instante."

¿Quién es Adolf Montoliu?

Ser humano que un día se volcó en acompañar a los menores más necesitados en su vida cotidiana. Para ello uno no deja de estudiar y preparase constantemente.

En Asociación Periferia, donde empecé como voluntario en el año 1990 he podido ir creciendo y formándome. A nivel de estudios universitarios cuento con las Diplomaturas de Trabajo Social y Criminología. Estoy habilitado como Educador Social. Recientemente he obtenido el título de Master en Dirección y Administración de Empresas, fruto de una realidad de gestión de la Entidad como Empresa, donde te corresponde formarte y desarrollar facetas como: administración, certificación de calidad, auditoría, prevención de riesgos laborales, protección de datos, contabilidad, gestión de subvenciones, proyección,… y conocimiento en habilidades y actividades múltiples para trabajar con los niños y las niñas y los/as adolescentes y sus familias.

 

Adolf, ¿Cuándo y porque te metiste en esto de la solidaridad? ¿Cuáles son tus motivaciones?

La solidaridad, el altruismo, es algo que se lleva en la persona al ser educado en tu familia, en tu entorno, conociendo al menos algunas personas en esta vida que te llama la atención y les ves practicar aquello de “amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

Se produce también cuando uno necesita bien poco para vivir y se desprende de aquello que es banal, no necesario para ser una persona plena y feliz. Cuando uno no necesita nada y ve que en muchos seres humanos, cerca de ti, carecen de lo necesario para cubrir sus necesidades primarias.

Es cuando surge la motivación y la necesidad de buscar justicia ante tanta desigualdad social.

 

Estas colaborando en la Asociación Periferia, cuéntanos por favor, en que consiste vuestro trabajo….

Colaborando sería un buen término, pero también existe el trabajando con, realizando mi proyecto vital en “Periferia”.

Lo que hacemos es impulsar y gestionar recursos y programas de apoyo convivencial y educativo, de inserción sociolaboral, de apoyo social a las familias y de escuela deportiva en el centro de día de protección de menores “Periferia” con una Misión determinada, “Prevención de situaciones de riesgo de exclusión social, a través de la educación y la inserción social efectiva de menores y jóvenes desfavorecidos social, cultural y económicamente, según el Sistema Preventivo de Don Bosco y la Propuesta Educativa Salesiana”, puesto que nuestro proyecto nace de las F.M.A. - Salesianas.

 

Me imagino que vuestra labor tendrá dificultades internas y externas, ¿Cuáles son las principales?

Educar es un arte y para poder realizar grandes obras has de haber estudiado, ensayado, practicado mucho, dominar la técnica, moverte como pez en el agua, tener mucha experiencia. En muchos casos es así y en otros hay que dar tiempo para que esto se produzca. Las dificultades más grandes en la intervención siempre son dos, la falta de recursos económicos y las dificultades personales de los adultos a la hora de intervenir, pues se ha de estar muy predispuesto y preparado para trabajar cualquiera de las necesidades, respuestas y reacciones de los niños y niñas y de los/as adolescentes y sus familias que parten de su realidad cotidiana.

 

Trabajáis con niños y adolescentes, vuestro trabajo es apoyado por sus familias y su entorno?

Trabajamos con lo más apreciado de las familias, aunque no siempre se vea reflejado en su modo relacional. Es por ello que la misión del Programa de Encuentro Socioeducativo Familiar es la de acompañar y apoyar a las familias de los menores que acuden al Centro de Día orientándolas en las dudas o dificultades del proceso educativo de sus hijos, unificando criterios y objetivos educativos. A su vez, intervenimos en aquellas familias donde observamos mayores déficits, siempre contando con la voluntariedad de la familia. De esta manera el programa complementa el trabajo que se realiza desde el Programa de Apoyo Convivencial y Educativo, consiguiendo una intervención integral encaminada a mejorar las situaciones que han provocado la aparición de los factores de riesgo en los niños de nuestro centro.

El programa se enfoca al contexto familiar, que es donde han aparecido las situaciones de riesgo, con el objetivo de mejorar la situación familiar y reducir el riesgo.

Por tanto uno de los objetivos generales del Centro de Día de Menores es mejorar la situación familiar eliminando o reduciendo los déficits que han causado la situación de riesgo, consiguiendo de esta manera la cobertura de las necesidades del menor y la seguridad de éste en el ámbito familiar. Y ello se trabaja a través de seis objetivos específicos:

  1. Atender el área socio-familiar (económica-laboral, vivienda, y jurídica) proporcionando la información y gestión de los recursos y/o servicios, ya sean propios o externos.
  2. Desarrollar habilidades para la adecuada organización familiar a nivel económico y de tareas domésticas.
  3. Capacitar en habilidades parentales para el cuidado de los hijos, para el manejo de la conducta del niño y para el acompañamiento hacia la autonomía del menor.
  4. Desarrollar hábitos de vida saludables (alimentación, salud, higiene, deporte…)
  5. Fomentar experiencias positivas de aprendizaje, convivencia o de distensión que favorezcan las relaciones entre los miembros de la familia, así como las relaciones sociales entre las familias del centro.
  6. Coordinar la acción educativa (objetivos, criterios, actividades...) entre el centro y las familias.

 

Hablando de niños ¿consideras que el sistema está dando una educación adecuada a nuestros hijos/as en valores como la solidaridad?

Es una pregunta generalista que cada uno tendrá una respuesta particular a la misma. Pero creo que cualquiera puede ver a simple vista que la sociedad camina hacia un egoísmo individualista de consumo inmediato y continuo, donde no se tiene tiempo de reflexionar sobre todo lo que nos acontece en cada instante. Todo es pasajero y ello no permite pararse a mirar a quien tenemos al lado. El trabajo de la solidaridad, el otro, queda de lado.

Hay momentos, incluso, que la sociedad consume solidaridad puntual, sin reflexión.

Pero a nivel individual, hay muchas personas conscientes de la desigualdad de esta sociedad y está dispuesta a aportar con tiempo, ideas, apoyo, material, dinero,… que este círculo se pudiera romper.


Muchos colegios e incluso profesores indican que ellos forman, no educan, que la educación es cosa de las familias ¿crees que es así? ¿Quién tiene la responsabilidad de educar en la generosidad, la empatía, la bondad o la solidaridad, unos, otros o un mix?

Toda la sociedad debe ser quien eduque al prójimo. El problema es cuando los padres en un afán de sobreprotección o entendiendo que la cuestión educativa es meramente de la familia, elimina la posibilidad de intervenir educativamente con un niño/a, al vecino, al profesor, al tendero, al barrendero, al adulto que interactúe en cada momento con el niño/a. Todos somos necesarios para educar a un niño/a, pero para ello la línea educativa de la sociedad debe ser muy pareja y no lo es, pues nuestra sociedad está basado en principios de desigualdad, no en la redacción de su legislación, sino en la aplicación y cumplimiento de la misma.

 

Los niños, con los que trabajáis son nuestro futuro ¿Cómo ves nuestro futuro como sociedad ?

Nuestro trabajo diario, al estar incardinados en el territorio, se va viendo grandes resultado con el tiempo. Ello demuestra que un buen trabajo preventivo, de acompañamiento personal, da buenos resultados. Si ello fuera así en todo el ámbito social, el futuro de la sociedad sería halagüeño, pero me temo que no es la realidad en la que vivimos. Creo que seguimos todavía un camino trazado hacia el individualismo, el egoísmo y en el reforzamiento de los principios más liberales del capitalismo. Urge más que nunca ofrecer modelos que rompan con esta dinámica, haciendo vivir a los niños y niñas y adolescentes experiencias positivas.


Finalizando, ¿Cuál es tu opinión de los emprendimientos sociales y concretamente de mercadillosolidario.com?

El emprendimiento social es de por sí una buena noticia. Pero como en todas las faceta de una sociedad capitalista, hemos de estar más vigilantes que nunca a que este emprendimiento social sea honrado, sincero, que no vaya acompañado de intereses meramente mercantilistas, de marca, de desgravación fiscal, de obtención de buen posicionamiento ante una licitación, de conseguir trabajo a costa de la necesidad de otros.

 

Mil gracias por la entrevista y por el camino que elegiste de ayuda a los demás.

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